domingo, 21 de julio de 2013

Fin de la primera parte

Lo bueno de Casa Patrick es que puedes ver la esencia de los niños. La inocencia que conduce sencillamente a cuidar del hermano. Hoy me decía Andrea que tengo muchas fotos de la Casa. Es verdad. Me maravilla ver a niños con retrasos mentales cuidando de los menos capaces a nivel físico. Empujan las sillas hasta el baño para que hagan pis. Los recogen del suelo si se caen, los alimentan. Es increíble que nosotros tengamos a aquellos que padecen Síndrome Dawn en centros especiales, aquí son especiales porque cuidan de los que no tienen fuerzas para hacer rodar su silla de ruedas sobre la arena. En verdad puede ser una Casa dura, pero tiene un encanto especial que no alcanzo a describir.

(Desayuno en la Casa)

(Actividades en la casa)

Volvemos con la maleta llena de proyectos. Hemos hablado mucho con los coordinadores italianos y tenemos un rumbo que podemos seguir a partir de ahora. Lo cual, me hace profundamente feliz. Comentaba alguien que aquí hay mucho trabajo por hacer, pero a nuestro regreso comienza otro trabajo; quizás más silencioso, pero vital para que aquí las ideas puedan florecer como material tangible que haga la vida más feliz a toda la pediatría.

(Preparados para la comida en el pabellón Neonatologia)

(Huerto de la Casa)

El traspaso está hecho y la vida continúa. Otro voluntarios vendrán (ya tenemos algún candidato en España), otros trabajadores... y mientras el Padre Hugo seguirá aquí entregando su vida por este pueblo. Me pareció curioso la familia que vino el otro día a entregar un poco de comida para el almacén. La mamá me miró a los ojos, y sonriendo me dijo, gracias por el trabajo que hacéis por nuestro pueblo.

(Visita de la mision de Naciones Unidas en RDCongo)

Aunque la vida diaria en África es difícil, es verdad que los africanos demuestran una jovialidad sorprenderte, una alegría que nosotros pocas veces comprendemos. Quizás sea porque su vida se basa más en la relaciones sociales, en el trato humano, que en el consumo de objetos. Pero este comportamiento no evita el sufrimiento que causa el dolor por la muerte de los seres queridos, por las enfermedades y el hambre, por las penurias y la miseria […].
Los africanos no son pobres, como si la pobreza hubiera bajado del cielo: se les ha empobrecido, privándoles de capital natural y de sus rentas, robándoles su ganado, exportando a sus hombres con capacidad productiva, pagando precios de miseria por su trabajo, ofreciendo precios de hambre por sus productos. Si le robamos a una familia todo lo que tiene y se le deja en la indigencia, si después su trabajo se remunera con ingresos que no alcanzan para subsistir, no hace falta realizar muchos informes para saber dónde está el origen de los problemas de esta familiai.

Estamos en deuda, ahora nos toca trabajar. Y contamos con amigos para hacerlo realidad, es lo que más me alegra. Gracias a todos. Los que habéis leído, difundido, los que habéis mandado e-mails preguntando dudas, mensajes de ánimo, consejos, a los que habéis resuelto nuestras dudas... GRACIAS A TODOS DE CORAZÓN. Este el principio de un nuevo sueño... no dejéis de estar ahí. Se os quiere.
Punto y seguido.










-En breve comenzaremos, gracias a la ayuda de algunos amigos, una nueva página Web con todos los proyecto y la información de Kimbondo en Español. 

iA. Santamaría, Desarrollo y subdesarrollo en África. Incluido en África en el Horizonte, Los libros Catarata, 2006. pp 159-162

No hay comentarios:

Publicar un comentario