viernes, 21 de junio de 2013

Ganancia de pescadores

Lo bueno de la música es que es un modo de expresión realmente eficaz. Las madres son las que llenan la sala intensiva acompañando a los pequeños que luchan por su vida. Algunas, o casi todas, en algún momento del día les cantan. Bajito, dulcemente, sin querer hacer ruido. Fuera, algunos familiares cantan a Dios, fuertemente, con los brazos en cruz y mirando hacia el cielo. No hay luz, y mientras una fuerte luna ilumina, la escena es bonita... cantan a su Dios para que ayude a su familiar enfermo.
Les hablaba de la malnutrición y de lo mala que es. Pues bien, la niña, Sonya, acaba de empezar a mamar de la teta. Eso quiere decir que por fin tiene fuerzas para succionar. Lo estamos haciendo bien. Y sobre todo su madre, que es quien está cada día luchando con ella. Asi que ahora vamos combinando la leche terapéutica con la lactancia, esperemos que siga bien.



Poco más hay que contar. La rutina de la pediatría comienza a eso de las 6 de la mañana. El sol se esconde a eso de las 18, y aquí la vida se acompaña casi siempre del astro. A las 7 hay misa para comenzar el día, al que asisten unos pocos. Y a las 8 es la hora de entrada de todos los trabajadores, que vienen de lejos y no quiero ni imaginar cuánto tardan en alcanzar Kimbondo (pero bueno, la puntualidad no es gran cosa por aquí y, viendo las formas de transporte, es comprensible).



La sala de juegos de la Casa Patrick (los discapacitados) parece, completamente, el primer mundo. Juguetes y cacharrería de fisioterapia donada por los amables italianos. Allí, un fisioterapeuta y una aprendiz realizan todos los días ejercicios a algunos niños. Sidicael, por ejemplo se sujeta con un bastón (ya os mostré una foto), Julio trabaja todos los días para desarrollar la habilidad de los pies (también le visteis), y en fin, algunos tienen en este momento del día su gran diversión (y avance terapéutico).



He podido charlar con algunos papás sobre Congo. Lo tienen claro, el problema son las autoridades. Allá en Etiopía Ato Befekato me decía que no estaban preparados para la democracia. Hoy creo que el problema es que la democracia no es la forma de vida africana. Hemos exportado nuestros sistemas (políticos y de vida) a un continente que tenía los suyos propios. Y hemos armado el caos. Ese caos nos permite seguir expoliando sus recursos y desarrollar nuestra cultura. Si mantenemos el caos, podemos sacar provecho, ¿no?, cómo era eso que decía la abuela... a río revuelto...




Mañana toca pintura en Boboto, la casa de los niños a partir de 8 años. Hoy han estado limpiando y lijando las paredes, así que la jornada entre niños y pintura promete ser divertida. El mantenimiento se hace poco a poco, hay tantas cosas que hacer y que arreglar, que si te fijas, simultáneamente hay muchísimas cosas desarrollándose . Están construyendo un nuevo pabellón cerca del de VIH y están rehabilitando una nueva casa para los voluntarios. Hoy la he visitado con el Padre Hugo y es realmente bonita y grande. Nos ha invitado a que nos vengamos a vivir aquí... al palacete que dice él.




3 comentarios:

  1. Leer que algo de lo que hemos entregado puede estar ayudando realmente a alguien, mientras que aqui se despilfarra o desperdicia en un cajon, me llena de alegria; hoy creo que voy a dormir con menos pesar de corazon.

    Gracias por contarnos la experiencia.

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    1. Me alegro de que lo veas así, porque así es. Gracias muchas de las donaciones q he recibido :) aquí estamos haciendo bastantes cosas, como siempre no todo lo que nos gustaría, pero bastante.

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  2. Gracias por tus amables palabras, me dan ánimos para seguir escribiendo

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